«La balanza no miente; solo quienes la sostienen.»
¿Quiénes somos?
El Consejo Plata no tiene la gloria del Consejo Dorado, ni el misterio de la Rosa Blanca, ni el oro del Consorcio. Lo que tiene es algo más valioso en el día a día: responsabilidad. Son los que gestionan los registros de nacimiento, los censos, las disputas vecinales, el reparto de recursos entre islas y los mil pequeños problemas que nacen de que miles de personas vivan flotando sobre el Vacío.
La neutralidad es su valor más preciado. El Consejo Plata no toma partido en conflictos entre facciones, no acepta sobornos —o al menos, no de forma demostrable— y opera bajo la premisa de que un sistema que funcione para todos es más valioso que cualquier ventaja política. Esta posición les ha granjeado el respeto generalizado… y la desconfianza de quienes preferirían que eligiesen bando.
Historia
El Consejo Plata surgió como respuesta al vacío administrativo que el Consejo Dorado nunca quiso llenar. La aristocracia se ocupaba de la política y los grandes acuerdos; nadie se ocupaba de que la gente tuviese agua potable ni de que los litigios menores no acabasen en violencia. En ese hueco nació el Consejo Plata.
Sus fundadores fueron secretarios y escribanos que habían servido a los nobles y vieron de primera mano los desastres de la falta de gestión sistemática. Se organizaron como un gremio de administradores independientes y, con el tiempo, ganaron tanto peso informal que las demás facciones no tuvieron más remedio que reconocerlos. Hoy son árbitros habituales en conflictos entre grandes clanes, lo que —con una discreción que bordea el cinismo— no hace sino aumentar su influencia.
Cadena de mando
Sera Vallcourt
Prefecta Mayor — Dirección general
Sera Vallcourt lleva treinta y dos años en el Consejo Plata, de los cuales doce al frente de él. Hija de un funcionario de la Isla Corazón y una maestra de las Cunas, aprendió desde niña que los grandes poderes del mundo solo funcionan si alguien se ocupa de los pequeños detalles que estos ignoran. Tiene fama de no olvidar jamás un número ni una promesa incumplida, y de tratar con exactamente el mismo rigor una disputa entre pescadores y un conflicto entre facciones. Las demás facciones la respetan. Ninguna la considera completamente neutral, pero tampoco pueden demostrar que no lo sea.
Aldric Penmar
Maestre de amor— Control demográfico
Aldric Penmar es el hombre que sabe cuántas personas hay en Etereal en cualquier momento dado, en qué isla viven, a qué facción pertenecen y cuándo nacieron. Criado en la Isla Alumbramiento y educado en el rigor estadístico por el propio Consejo, pasó dos décadas viajando isla por isla para construir el primer censo completo de Etereal. Su trabajo reveló desequilibrios demográficos que las facciones desconocían o preferían ignorar, lo que le granjeó enemigos poderosos y un puesto permanente en la cúpula del Consejo. Es metódico hasta la exasperación y genuinamente incapaz de mentir sobre un número.
Ilse Torrebel
Maestre de Disputas — Arbitraje y justicia cotidiana
Ilse Torrebel tiene el don raro de hacer que ambas partes en un conflicto sientan que han ganado algo, aunque en realidad ninguna haya obtenido todo lo que quería. Nacida en la Isla del Silencio —una infancia que, según ella misma cuenta, le enseñó el valor de las palabras justas en el momento justo— llegó al Consejo Plata tras años como mediadora independiente entre islas menores. Su método es escuchar el doble de lo que habla, encontrar el interés real detrás de cada posición declarada y construir acuerdos que duren. Pocas de sus resoluciones han sido recurridas. Ninguna ha sido anulada.

